Y momentos contigo que pasan a ser recuerdos que ojalá pasaran a ser el presente ahora.
A veces me preguntó por qué tú y no otro, a veces me pregunto por qué yo y no otra.
Siempre llego a la misma conclusión: Por que tú eres tú, y yo no soy sin ti.
Es complicado. Es difícil. Pero nadie dijo que no lo fuese. Nadie nos aseguró un camino de rosas hasta llegar a este punto. Nadie nos dijo que sería sencillo tirar hacía delante.
Pero que más dará ahora, si ya hemos pasado lo peor.
Que más dará si nacimos para morir, y que mejor que morir contigo en este caos.
En este pequeño desastre que algún día dijiste que arreglarías, y al cabo del tiempo terminaste formando parte de él. Y que bonito fue. Que bonito fue ver como pasaste a formar parte de algo tan extraño, tan complejo, y tan desastre como mi vida.
Y tú, que no te quejas de formar parte de esto. Tú, tan simple y tan... tan tú, que hasta da miedo. Pero y qué. Si siempre nos dicen que nos enfrentemos a nuestros miedos, y que si no podemos con nuestros enemigos, nos unamos a ellos, y así llegué yo aquí.
Y que a lo mejor te escribo y ya es tarde. O quizá no. O tal vez ya ni te acuerdes de todo lo que he hablado antes. Pero ojalá que sí. Y ojalá sigas mirando mis fotos como yo miro las tuyas. Y ojalá al volver a verme, sientas lo que sentí aquella primera vez. Y que ojalá no lo dejemos de sentir nunca.
Y que ojalá no te vayas.
Y si te vas, ojalá vuelvas.
Y si no vuelves, no me olvides.
Que el verbo 'olvidar' , por mucho que se conjugue, nunca queda bonito, y menos si sale de tu boca.
Y gracias. A ti, por hacerme ser así. Por ese Noviembre. Por esos abrazos entre sábanas. Esas noches inesperadas. A ti, por ser quien eres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario